Por Óscar del Río
Psicólogo deportivo especializado en golf
www.psicogolf.com


entrenamientomentalJugar al golf es mucho más que pegarle bien a una bola. Implica tener una actitud competitiva y resolutiva a lo largo de los 18 hoyos ya que a buen seguro nos vamos a encontrar con dificultades y momentos tensos, ya sea en los primeros hoyos intentando arrancar bien la vuelta o en los últimos para “aguantar” ese buen resultado que llevamos. El entrenamiento mental le puede ayudar a conseguirlo. A continuación, presentamos una serie de 15 artículos  que han sido publicadas en la Revista golf Aragón.

 

Los buenos competidores son aquellos que consiguen que los resultados que consiguen en las competiciones importantes no sean muy diferentes de los resultados que consiguen en vueltas de entrenamiento o jugándose con amigos las cervezas post-partido. Cuando se encuentran en situaciones de presión son capaces de mantener niveles altos en las 3Cs, que son los pilares de mi método de entrenamiento ODR: la calma, la concentración y la confianza. Potenciar estas 3Cs es el principal objetivo que persigue el entrenamiento mental con los jugadores de golf a los que entreno. Cualquier jugador sea cual sea su nivel o edad se puede beneficiar del entrenamiento mental. Al igual que se entrena técnica y físicamente también se pueden entrenar los pensamientos, la concentración, la autoconfianza o la actitud que se quiere tener durante la competición.
Principios básicos
El punto de partida de cualquier entrenamiento son los objetivos que se quieren conseguir con la práctica de ese entrenamiento y las mejoras que se quieren conseguir. Este es el mismo principio que rige en el entrenamiento técnico o el entrenamiento físico. Afortunadamente son cada vez menos los jugadores de golf que piensan que trabajar con un psicólogo deportivo es sinónimo de tener algún problema. Nada más lejos de la realidad. Mi trabajo consiste en ayudar a los jugadores, independientemente de su nivel, a lograr sus objetivos, sean éstos más o menos altos y, sobre todo, que el golf sea una fuente de disfrute y satisfacción y no de estrés o ansiedad. Este principio es igualmente aplicable a jugadores profesionales, de hándicap 5 o hándicap 28.
El primer factor clave que va a influir en el éxito del entrenamiento va a ser la motivación y las ganas de alcanzar esos objetivos por parte del jugador ya que van a determinar el grado de compromiso y su implicación hacia el entrenamiento mental.
Objetivos generales del entrenamiento mental
Mi objetivo como psicólogo deportivo es conseguir que la mente del jugador juegue a su favor y no su contra. En determinadas circunstancias de la competición los pensamientos que genera el propio jugador se convierten en su principal enemigo, bien porque están mermando su autoconfianza o porque provocan sensaciones de inseguridad o de miedo. No piense solamente en los pensamientos que tiene después de haber hecho un doble bogie o después de fallar un golpe fácil, piense en aquella ocasión en la que llevaba un excelente resultado y cómo se le escapó de las manos en los últimos hoyos. ¿Esos pensamientos que tuvo en los últimos hoyos le beneficiaron o le perjudicaron, le dieron confianza y seguridad o le transmitieron dudas e incertidumbre? ¿Su mente estaba en el hoyo que estaba jugando o estaba ya pensando y deseando que terminara la vuelta? Un jugador fuerte mentalmente es aquel que consigue que las circunstancias de la competición no le influyan negativamente, de tal forma que no se derrumba ante las dificultades y sabe afrontar la presión de los buenos resultados.
En la gran mayoría de los casos mi trabajo consiste en eliminar el exceso de pensamientos que tiene el jugador mientras está compitiendo. Son muchos los pensamientos que pasan por su cabeza, y no todos le ayudan a pegar buenos golpes. En realidad en lo único que debe pensar mientras está compitiendo es en dónde quiere enviar la bola, qué va a hacer para conseguirlo y qué palo va a utilizar. Lo simple, a menudo, es lo más complicado.